Cuenca Hidrográfica de Fenner
Cuenca Hidrográfica de Fenner
En el soleado y árido Desierto de Mojave se encuentra un recurso tan vasto como vital: la Cuenca Hidrográfica de Fenner (Fenner Watershed). Con una extensión aproximada de 1,300 millas cuadradas, ha almacenado silenciosamente agua subterránea durante siglos, alimentada por la lluvia y la nieve de las cadenas montañosas circundantes, que se elevan a más de 7,500 pies de altura.
La Cuenca Hidrográfica de Fenner forma parte de una cuenca cerrada más amplia compuesta por las cuencas de Fenner, Bristol y Cadiz, que en conjunto abarcan aproximadamente 2,700 millas cuadradas. El agua subterránea que se encuentra bajo estas cuencas fluye lentamente bajo tierra hacia una salida natural compartida ubicada en el punto más bajo del sistema: los Lagos Secos de Bristol y Cadiz. Allí, el agua se convierte en salmuera y finalmente se pierde por evaporación.
El Banco de Agua Subterránea de Mojave (Mojave Groundwater Bank) se encuentra en la base de la Cuenca Hidrográfica de Fenner, en los valles de Cadiz y Fenner.
Sin una gestión activa, se pierde agua dulce valiosa que podría utilizarse para abastecer a las comunidades y fortalecer la resiliencia frente a las sequías.
Un recurso hídrico más grande que el Lago Mead
Se estima que el sistema acuífero contiene entre 30 y 50 millones de acres-pie de agua subterránea almacenada, una cantidad superior a la capacidad total del Lago Mead, el embalse superficial más grande de los Estados Unidos.
Ubicado a menos de 100 millas al suroeste del Lago Mead, este sistema acuífero constituye el banco de agua oculto del Desierto de Mojave. A diferencia de los embalses superficiales, el agua almacenada bajo tierra está protegida de la evaporación y de la exposición a las condiciones ambientales, lo que la convierte en una herramienta fundamental para fortalecer la resiliencia hídrica a largo plazo cuando se gestiona de manera responsable.
Cómo se mueve el agua a través del sistema
Recarga Natural
El agua subterránea del sistema acuífero se repone de manera natural a través de dos procesos principales:
La infiltración de lluvia y nieve en las fracturas de la roca expuesta en las montañas circundantes.
La infiltración de los flujos temporales de agua en cauces arenosos (washes) ubicados en los valles.
La precipitación en la Cuenca Hidrográfica de Fenner es significativamente mayor que en otras cuencas desérticas debido a que las montañas circundantes, como las Montañas New York, que alcanzan aproximadamente 7,500 pies de elevación, no se encuentran dentro de la sombra pluviométrica de la Sierra Nevada. Como resultado, reciben más de 10 pulgadas de lluvia al año, además de importantes acumulaciones de nieve durante las tormentas invernales.
Expertos de CH2M (ahora parte de Jacobs) utilizaron datos específicos del sitio y el modelo INFIL3.0 del U.S. Geological Survey (2008) para estimar que la recarga natural en el área del proyecto Banco de Agua Subterránea de Mojave, en los valles de Fenner y Cadiz, es de aproximadamente 32,000 acres-pie por año.
Evaporación en los Lagos Secos
El agua que no es capturada dentro del área del proyecto Banco de Agua Subterránea de Mojave continúa su recorrido por gravedad hacia los Lagos Secos de Bristol y Cadiz, los puntos más bajos de esta cuenca cerrada.
En estos lagos secos, el agua subterránea dulce se mezcla con una zona de agua subterránea altamente salina ubicada bajo los lechos lacustres. Una vez que esto ocurre, el agua queda atrapada en este sumidero salino, pierde su calidad de agua dulce y deja de estar disponible para abastecer usos residenciales o comunitarios.
El agua subterránea bajo la superficie de los lagos secos presenta niveles de salinidad hasta diez veces superiores a los del Océano Pacífico. Las condiciones cálidas y áridas del desierto hacen que esta agua salina ascienda lentamente hacia la superficie, donde finalmente se evapora, dejando depósitos de sales compuestos principalmente por cloruro de calcio, cloruro de sodio y sedimentos saturados de salmuera.
Las elevadas concentraciones de cloruro de calcio contribuyen a formar una superficie compacta y esponjosa que ayuda a limitar la generación de polvo a medida que el terreno pierde humedad.
Estudios realizados por el Desert Research Institute estiman que aproximadamente 31,250 acres-pie de agua se evaporan cada año desde la superficie de estos lagos secos, lo que demuestra que el agua que ingresa al sistema finalmente se pierde si no es gestionada y aprovechada de manera activa.
Por Qué es Importante la Gestión del Agua Subterránea
En una región donde cada gota de agua es valiosa, el Banco de Agua Subterránea de Mojave existe para gestionar esta pérdida natural. Al capturar y almacenar agua antes de que llegue a los lagos secos, el proyecto ayuda a preservar un recurso que, de otro modo, se perdería por evaporación.
Este enfoque combina conservación, recarga activa y almacenamiento estratégico de agua con un amplio programa de monitoreo científico para garantizar la sostenibilidad a largo plazo y la protección del ecosistema desértico circundante.
Como resultado, el proyecto contribuye a fortalecer la resiliencia frente a las sequías, mejorar la seguridad hídrica regional y asegurar que este recurso natural pueda seguir beneficiando a las comunidades y al medio ambiente durante las próximas generaciones.
Why Groundwater Management Matters
Ciencia, Supervisión y Rendición de Cuentas
Todas las operaciones del Banco de Agua Subterránea de Mojave están reguladas por un Plan de Gestión, Monitoreo y Mitigación de Aguas Subterráneas (GM3P, por sus siglas en inglés), aprobado y supervisado por el Condado de San Bernardino. Este plan establece uno de los protocolos de monitoreo previo a la operación más completos jamás implementados para un sistema de aguas subterráneas.
Más de 100 elementos de monitoreo realizan seguimiento de los niveles de agua subterránea, la calidad del agua, el hundimiento del terreno (subsidence), la calidad del aire y los manantiales naturales durante toda la vida útil del proyecto. Para cada recurso crítico, el GM3P establece medidas de ajuste previamente definidas con el fin de prevenir impactos adversos sobre el medio ambiente circundante.
Los datos de monitoreo están disponibles al público y son revisados por un Panel Técnico de Revisión Independiente, lo que garantiza la transparencia, la rendición de cuentas y la protección ambiental.
Acceda aquí al Plan de Gestión, Monitoreo y Mitigación de Aguas Subterráneas (GM3P).